Así lo decidió la justicia de la Ciudad que le prohibió el acercamiento al Hospital, obligó al acusado a realizar trabajos comunitarios y un curso sobre violencia de género
El Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 8 de la Ciudad de Buenos Aires a cargo de la Dra. Natalia Marcela Molina, homologó un juicio abreviado donde el profesional reconoció los maltratos.
El hecho ocurrió el durante el mes mayo de 2025 dentro del nosocomio ubicado en la Avenida Díaz Vélez. Según consta en la resolución el profesional maltrató a una mujer luego de que esta manifestara malestar físico.
El relato de la víctima fue respaldado por los testimonios de médicas neonatólogas que presenciaron los hechos durante la intervención, mientras la mujer fue internada para dar a luz de manera prematura, el anestesista le dirigió expresiones despectivas y mantuvo un trato intimidante mientras realizaba su labor.
Los testimonios coincidieron además en que el profesional mantuvo la misma actitud durante el resto del procedimiento.
“Respecto de la figura del maltrato, la normativa contravencional no solo abarca el abuso físico, sino que su articulado sanciona expresamente el maltrato psíquico, sea mediante ‘humillaciones, vejaciones, malos tratos verbales o cualquier otra forma de ataque a la dignidad”, remarcó la jueza sobre el encuadre de la agresión como maltrato psicológico y humillación.
Sobre la agresión del anestesista la magistrada observó que: «Los insultos denigrantes proferidos a los gritos, constituyen claros malos tratos verbales y humillaciones que atacaron directamente la dignidad y la integridad psíquica de la damnificada.»
«Las conductas aquí imputadas fueron llevadas a cabo por el profesional de la salud en un contexto de paciente – médico anestesista, a los efectos de que la damnificada diera a luz en el Hospital Durand, es decir, la conducta desplegada por el imputado se enmarca en un contexto de violencia de género….» justificó Molina.
Para mantener la condicionalidad de la pena, durante los próximos 12 meses, el médico deberá cumplir con la prohibición de contacto y acercamiento; es decir, no podrá acercarse a menos de 500 metros de la víctima ni del Hospital Durand. No podrá mencionar a la damnificada en ningún medio ni utilizar su imagen. Deberá realizar un curso vinculado al flagelo de la violencia de género dictado por el Consejo de la Magistratura de la Ciudad. Y tendrá que cumplir un total de 30 horas de tareas en favor de la comunidad.
En el caso intervino el Fiscal Martín Perel a cargo de la Fiscalía nro.28.


