La transferencia de competencias fue la protagonista central del fuero penal en 2019

Por el 17 febrero 2020

Para el Fuero Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires, el avance en el traspaso paulatino de las competencias penales de Nación a la órbita local que se dio en 2019, cambió la fisonomía y el trabajo diario de sus juzgados

El camino hacia la autonomía jurisdiccional de la Ciudad de Buenos Aires comenzó hace más de 25 años a partir de la sanción del nuevo texto de la Constitución Nacional, prohijada en las sesiones que se llevaron adelante en las ciudades de Paraná y Santa Fe; sin embargo, hoy son muchos los magistrados del Fuero Penal, Contravencional y de Faltas local que coinciden en que el traspaso de las competencias continúa siendo una deuda de la Nación con los porteños, aún no saldada.

En diciembre de 2017, la sanción de la ley local n.º 5935, aceptó las transferencias dispuestas por la ley nacional 26.702, lo que representó un significativo avance para la tarea diaria del fuero. Durante el año 2018 fueron transferidos 31 delitos. Posteriormente, a comienzos del 2019, entraron en vigencia los dos grupos restantes: Lesiones dolosas y culposas; y narcomenudeo -tenencia para consumo personal, tenencia simple y tenencia para comercialización-.

Es por ello que durante el año pasado aumentó un 79 por ciento respecto de 2018, la demanda recibida en materia Penal por los Tribunales de la Ciudad de Buenos Aires. Los delitos que presentaron mayor crecimiento fueron precisamente aquellos cuyas competencias penales pasaron a la Ciudad.

Según los datos brindados por la Oficina de Estadísticas del Consejo de la Magistratura local, sobre un total de 13.239 causas que se iniciaron en los juzgados del fuero Penal, Contravencional y de Faltas, el 21,14 por ciento de ellas corresponden a delitos contra las personas (algunos de ellos transferidas previamente); le siguen los delitos contra la libertad con un 20,64 por ciento; en tercer lugar, los referidos a la ley nacional n.° 23.737 (estupefacientes) con el 12,85 por ciento; el cuarto, lo ocupan los delitos contra la integridad sexual con un 10,97 por ciento; y en el quinto escalón, los delitos contra la administración pública, con un 10,38 por ciento. Mientras que el restante universo de delitos se repartió en una proporción de casi una de cada cuatro expedientes iniciados en las mesas de entrada de los tribunales porteños.

Para el titular del Juzgado n.° 10, Pablo Casas, fue muy importante el trabajo realizado durante 2019 ya que la justicia demostró que «está en condiciones por capacidad humana y de infraestructuras de atender la conflictividad penal del ámbito de la Ciudad de manera plena». Tras analizar los números que arrojan las estadísticas, advirtió que «es auspicioso poder mostrar estos indicadores de gestión, que en toda la jurisidicción demostraron que pese al aumento del trabajo, logramos sostener los buenos tiempos de resolución que se vienen dando año a año en este Poder Judicial local».

Por su parte, Rodolfo Ariza Clerici, titular del Juzgado n.° 1, señaló respecto a los nuevos casos penales que «se advierte un incremento de letrados particulares y una disminución de la intervención de la defensa pública». Y ello, aseguró que «acarrea un relativo desconocimiento de las reglas del sistema acusatorio por parte de los litigantes, que pese a ello recurren a institutos alternativos, como el avenimiento (art. 266 del CPPCABA) o juicio abreviado».

También indicó que «los acusados presentan notablemente, afecciones relativamente graves en su salud individual, y a la vez, un incremento en la demanda de dispositivos digitales de geoposicionamiento (pulsera o tobillera electrónica)». Destacó además que «desde el juzgado tuvimos injerencia en temas de discriminación, cuestiones de género, minorías (LGBTIQ), en la medida que se han establecido pautas contra patrones estructurales de discriminación».

En diálogo exclusivo con iJudicial, a la hora de apuntar su mirada sobre la tarea al frente de su juzgado, Casas aclaró que «las nuevas competencias asumidas impactaron tanto en los ministerios públicos como en los juzgados»; a la vez, añadió que «se notó la presencia de muchos casos de narcomenudeo, que ocuparon el segundo lugar en las resoluciones en materia penal en el Juzgado que encabezo». Y por último, indicó que «el delito de amenazas fue el que más resoluciones provocó en el año pasado».-