“Los medios de comunicación dominantes han logrado desplazar a la política criminal”

Por el 29 septiembre 2015
Lo afirmó el juez Norberto Tavosnanska durante su exposición en Congreso de Derecho Penal 2015 en la Facultad de Derecho de la UBA. El magistrado participó del panel “Política Criminal y Medios de Comunicación”, y en dicho marco reconoció la injerencia de la continua difusión de noticias sobre delitos en el sentimiento individual y colectivo de inseguridad, y  destacó que el impacto que los medios ejercen no sólo afecta lo social sino también al Estado.

 

El titular del juzgado N°17 en lo Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires, Norberto  Tavosnanska, participó el pasado jueves 24 de septiembre del Congreso de Derecho Penal 2015 organizado por el Departamento de Derecho Penal y Criminología de la Facultad de Derecho de la UBA. Ante el público congregado en el Aula Magna de dicha casa de altos estudios, el magistrado porteño expuso sobre «Política Criminal y Medios de Comunicación» -panel que compartió junto con Esteban Righi, y Javier De Luca-.

Estoy convencido que política criminal no la hay«, expresó el juez Tavosnanska al dar inicio a su disertación. «No hay una política criminal clara, como entendemos a aquellos diseños de políticas de Estados referidas a la problemática criminal, penal, o de las violencias de las conductas desviadas, y esta ausencia está siendo llenada por los medios de comunicación. Los medios de comunicación utilizan un sistema de manipulación de la información creando a menudo necesidades ficticias, exageradas, en la sociedad; y a su vez, la sociedad puede modificar el Estado de manera parcial y fragmentaria desde el punto de vista cronológico, cuando se pronuncia en los cambios de gobierno que van a administrar el Estado, y que son los que tienen que diseñar las políticas criminales cada determinado periodo de tiempo», postuló.

Luego de plantear el eje argumental de su ponencia, el magistrado se centró específicamente en el rol de los medios de comunicación. “Tenemos una historia carente de política criminal y hay una tendencia a que los medios vayan llenando ese espacio, en particular los que se denominan ‘medios dominantes del mercado’, es decir, aquellos grupos económicos que utilizan técnicas de comunicación social para manipular al receptor del mensaje, sea por medios masivos de comunicación gráfica o audiovisual» dijo.

Tras señalar que «los medios de comunicación colaboran fuertemente en generar un sentimiento individual y colectivo de inseguridad mediante la continua difusión de noticias sobre delito que están relacionados en particular con determinados bienes jurídicos tutelados, básicamente la vida y la integridad sexual«, el juez porteño subrayó que conductas criminales como asesinatos y violaciones, expuestas reiteradamente en los medios masivos, «son los delitos que tienen menor volumen en cuanto al estudio metodológico de la criminología sobre la cantidad de delitos cometidos, pero son los que generan una mayor oferta y demanda» en materia comunicacional.

«Esta difusión masiva de los delitos que se cometen en menor cantidad genera una sensación de miedo en la sociedad”, reconoció. «La sociedad, ante esta situación, opera como demandante de medidas en materia penal que le producen alivio, aunque sean tan solo de modo ficticio o momentáneo. A la sociedad le produce alivio mayor cantidad de presos y que la mayoría no salga, o que no sean beneficiarios de salidas anticipadas que proponen las legislaciones vinculadas con la ejecución penal. El temor colectivo puede ejercer una presión sobre lo social y sobre el  Estado de manera incontrolable”, afirmó Tavosnanska, remarcando que esas medidas aliviadoras del miedo, se alejan del sistema constitucional y «se pretenden alejadas contrarias al sistema de derechos y garantías».

Tras definir la relación de la política criminal con la problemática de los medios, el juez realizó un análisis semiótico sobre el lenguaje y técnicas utilizadas «para la manipulación» de la sociedad a través de la generación de determinada emoción y el diseño de una agenda, incorporando la visión económica en la relación de la noticia vinculada al delito y la criminalidad.

«¿Cuál es la mercadería, la noticia que más vende, y que más se demanda? Aquella vinculada con el sexo, el deporte, el delito y la criminalidad. Tenemos hace muchas décadas en el puesto N° 1 ‘la problemática de la seguridad’, la seguridad vinculada con la protección física y la protección patrimonial. Esa mercancía/noticia, está producida y esta ofrecida masivamente por medios de comunicación que integran grupos económicos que, a su vez, también brindan otros tipos de mercaderías vinculadas con el miedo”, señaló el magistrado, mencionando entre  los negocios más rentables de la sociedad globalizada a las armas, los bancos, las compañías de seguro, y señalando entre otras actividades lucrativas menores pero relacionadas, «el negocio inmobiliario» vinculado al desarrollo de nuevas cárceles.

El titular del juzgado N° 17 en lo PCyF de la Ciudad reconoció que se está registrando una disputa imperceptible de las trasformaciones sociales provocando un llamado permanente de “más ley y orden”, que trae aparejado el «abandono paulatino de los derechos y garantías, y los derechos humanos».

Para terminar el juez afirmó a modo de conclusión que “los medios de comunicación dominantes han logrado en gran medida desplazar, a veces totalmente, a la política criminal casi inexistente como diseño del Estado, con un método sencillo consistente en publicar la mayor cantidad de noticias sobre los delitos que menos se cometen, pero que causan un mayor temor generalizado en la sociedad». «Los medios manipulan al receptor del mensaje con el fin de generar miedo, y que se peticione la disminución o la eliminación de las garantías como solución, insinuando, como si fuera un insulto, que el sistema judicial es garantista, y que favorece a los delincuentes con la protección de los derechos humanos para quien quien delinque y no para la victima. La seguridad es la preocupación mayor de la sociedad, pero lejos de la dimensión que se pretende para generar el pánico social», dijo.

Y finalizó: “Todos los que hemos estudiado derecho queremos que se respete la Constitución Nacional y los derechos y garantías de los derechos humanos. Creo que tenemos una lucha muy difícil en relación al rol que están ocupando los medios. Quiero decirles que me siento garantista y, lejos de considerarlo un insulto, me siento orgulloso de eso”.